En 1998 se comercializó la primera R1, una deportiva y estilizada motocicleta que llamó la atención de muchos aficionados. Un año más tarde vio la luz la segunda generación, denominada YZF R7, versión optimizada sobre la base de la R1, pero con diferente nombre.
Ya en 2002, el modelo incorporó importantes mejoras procedentes de la experiencia de competición. A partir de esta semana, se ha puesto a la venta una sensacional cuarta generación de esta motocicleta con notables mejoras y un precio, nada desdeñable, de 13.999 euros.
La última R1 destaca por el nuevo carenado delantero, muy afilado, que cuenta con cuatro faros halógenos sobre sus dos amplias tomas de ventilación. Las llantas de aleación son de nuevo diseño y los discos de freno han aumentado en diámetro, siendo doble el delantero. Tras la cúpula, el práctico y completo cuadro de instrumentos incluye luz de aviso, en color azul, cuando llega a las máximas revoluciones del motor, destacando en el centro el cuentarrevoluciones circular.
El centro de gravedad es ahora más bajo, gracias al nuevo motor más inclinado, con lo que se mejora ostensiblemente la posición de conducción y su comportamiento en marcha. El asiento, cómodo y bajo, ofrece una excelente postura para el conductor, no así para el acompañante, que cuenta con un simple asiento elevado detrás. La zaga tiene un diseño espectacular.
Nueva mecánica
El motor de la nueva R1, de cuatro tiempos y 998 centímetros cúbicos de cilindrada, es nuevo, aunque mantiene la base anterior de cuatro cilindros refrigerados por agua, cinco válvulas e inyección electrónica de combustible. Los pistones se han forjado en aluminio.
Se ha incluido una nueva válvula de escape, denominada Exup, gracias a la cual la disponibilidad de potencia es mucho más dosificable. Se gana así en bajos regímenes respecto a la anterior generación y permite que el uso cotidiano sea mucho más cómodo y efectivo, aunque hay que recordar que 172 caballos de potencia es una cifra a respetar en todo momento.
El chasis también se ha retocado ampliamente en esta deportiva, consiguiendo incrementar su rigidez vertical en un 200% y disminuyendo en un 30% la torsión. El basculante se ha reforzado añadiéndole refuerzos heredados directamente de la M1 de Moto GP. La caja de cambios es de seis marchas, muy cerradas, con un tacto y una precisión bastante mejoradas.
No cabe la menor duda de que la nueva R1 es una de las motocicletas deportivas que más han evolucionado tecnológicamente en la actualidad. Podemos afirmar con certeza que se trata de la ‘mil’ menos pesada y más potente del mercado.
La equiparación entre la potencia y el peso es uno de los hitos deseados por todos los fabricantes, aunque, de momento, Yamaha es el único constructor que ha conseguido aplicarlo en uno de sus modelos de producción.
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